Los murciélagos siempre me parecieron horrendos y los que beben sangre, a los llamados vampiros, más. Seres de otro planeta, parecidos a una rata maloliente con delgadas membranas de carne flexible haciendo de alas. Que solo se alimentan durante la amenazadora oscuridad de la noche, permitiéndoles camuflarse, mientras chupan sangre. Toda la mitología que existe tras de ellos, da miedo. Que os voy a contar que no sepáis, todos sabemos de películas, novelas y relatos inspirados en esa sabiduría popular que, demasiadas veces, poco tiene que ver con la realidad. Estuve encantada de tener que cambiar de opinión sobre ellos, al enterarme de que son muy sociables y generosos con los suyos. La primera vez que oí hablar de su altruismo fue en una conferencia que dio Arcadi Navarro titulada “La inteligencia como estrategia evolutiva”, en el CCCB de Barcelona. Y luego en el libro de Yuval Noah Harari “Homo Deus”, donde también se menciona el altruismo de los murciélagos vampiros. Por...
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