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Soy una falsante y a mucha honra





Vengo de una estirpe de aventureros, hombres y mujeres que lucharon por la justa valoración de las ideas. Me engendraron en muchos vientres. De mis progenitores ni se sabe, muchos. El que me dio nombre, Karl Popper
Soy ya una adulta con experiencia, pero sigo siendo una contestona y replico siempre con fuerza todo lo que se plantea, nunca digo que sí. Soy contradictoria, es mi naturaleza. Pero acepto siempre el reto, admitiendo la evidencia.
Estoy orgullosa de ser como soy y saber que se me valora en lo que valgo
Cuando se quiere saber si una teoría es cierta se  acude a mí. No soy más lista que las mentes que me crearon, pero tengo la virtud de refutar,  de postular como encontrar la excepción que anulará la veracidad de cualquier planteamiento.
Las propuestas a las que no acompaño, pueden tener sentido y ser hermosas, pero no tienen porqué ser reales. A las que me asocio, son respetadas y aceptadas por todos, pero siempre pendientes de verificación.
Si no puedo argumentar un contrario, habremos que admitir todos que no podemos saber, que no desentrañaremos el misterio con las herramientas conocidas y lo mejor será guardarlo hasta que surjan nuevas tecnologías, para no perder el tiempo.
Lo falsable es mi leit motiv y a mucha honra

Encantada de saludaros
La Falsabilidad.


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