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Filosofía, hilos, gigantes y castellers.

  No sé si habéis observado que esta pandemia nos está convirtiendo en filósofos caseros. Me encanta. Tal vez lo hayamos sido siempre.       Hace unos días en una conversación con un amigo surgió a debate la dificultad de acceder a una verdad objetiva.¡Toma ya!        Para mi contertulio la verdad es subjetiva y hay tantas verdades como personas. ¡Ya la tuvimos liada!       —La Tierra da una vuelta completa al Sol cada 365 días. Eso es cierto a pesar de lo que tú puedas pensar o sentir —contraataqué —. Es la misma verdad para todos.       —Sin embargo, ¿como sé que realmente es cierto si no lo he visto con mis propios ojos?       —Haces bien en preguntarte como sabemos lo que sabemos. A través del método científico se ha podido demostrar muchísimas veces.       —Ya estamos con la ciencia ...

El diario de Anni

  20 de marzo de 1851 Me llamo Annie Elizabeth Darwin, soy la segunda hija de Emma y Charles y hoy empiezo este diario. Escribo desde la cama; llevo días enferma.  El dos de este mes celebramos mi décimo aniversario con una pequeña fiesta que organizó mi madre. Mi padre me regaló una bonita muñeca que duerme conmigo cada noche. Este diario se lo dedico a mi padre al que quiero mucho; él también tiene problemas de salud, sobre todo cuando trabaja demasiado. Desde que regresó de Londres, donde estuvo unos días por trabajo, está muy triste. Y me he propuesto averiguar el por qué.   21 de marzo de 1851 Mi padre acostumbra a dar largos paseos y se pierde entre sus plantas, sus bichos y sus pensamientos. Siempre está serio, cavilando y hoy quise saber en qué. Salí a su encuentro, a pesar de no encontrarme demasiado bien. Me gusta sentir los primeros rayos de sol en mi rostro y me alegra el colorido de las flores en primavera.       ...

El día que el lago Nyos eructó

  Ramón había llegado antes de lo previsto a la cima del Monte Oku, el mayor volcán del macizo volcánico de Camerún. Intentó sentarse en cuclillas para disfrutar del paisaje, como hacen los oriundos del país, pero le fue imposible mantenerse mucho tiempo en esa posición y se sentó con las piernas cruzadas sobre el suelo húmedo.        Mientras esperaba a Entekele lo visualizó bajando a toda prisa por la empinada ladera que tenía enfrente, clavando los talones en la tierra roja para no resbalar. Intentó imaginar lo qué debió sentir ese día el muchacho, pero le pareció petulante por su parte y desvió su atención hacia el esplendor del valle.       La hondonada era toda ella de color esmeralda, solo los senderos rojos la atravesaban como heridas abiertas, hasta el lago Nyos. Desde esa distancia se divisaba la aldea de Entekele y las aguas del impresionante lago Nyos de color marrón rojizo.     ...

Tal vez solo fue culpa de una sola molécula de oxígeno

  En 1999 el restaurante de Pepe se había convertido en su cuartel general. Delante el café de la sobremesa surgía siempre el mismo apasionado debate. ¿Qué nos hace ser como somos, los genes o la cultura? ¿Gen o ambiente? Y ese día decidieron averiguar, en lo posible, quién tenía razón e idearon un experimento que las llevaría a unos resultados, si no extraños, inesperados. Antonia es bióloga molecular y Marta ingeniera informática.      —Muy fácil —asevera Marta —: Si se quiere saber qué características de nuestra forma de ser son atribuibles a los genes y qué parte no lo es, lo mejor que podemos hacer es estudiar a dos personas exactamente con los mismos genes (gemelos monocigóticos) que, sin embargo, se hayan criado en ambientes diferentes. ¿Estamos de acuerdo? —interpela.       —Si, y si recopilados todos los estudios no se ha podido llegar a ninguna conclusión.        —Pues, ¿qué te...