Ir al contenido principal

Carta de un depredador al hijo de su víctima


Te conozco, te he observado muchas veces desde lejos. Quiero que sepas que no podré evitarlo, soy esclavo de mi códice interno tanto como tú, aunque todavía no lo sepas. Por eso no voy a pedirte perdón. Todos nosotros somos producto de la lotería genética y la evolución de los de nuestra estirpe. Todos somos cautivos de nuestro destino.

No pienses que soy cruel, porque no lo soy. No lo podré impedir, está escrito con sangre. Los preceptos son antiguos y las reglas claras.

Voy a desgarrar el cuerpo de tu madre delante de tus ingenuos ojos y comprenderás de golpe les lecciones que ella te ha estado dando desde que saliste de su vientre. La pulsión me dominará. La agarraré y gritará porque sabrá lo que le espera. Una vez inmovilizada, beberé su sangre que saldrá a borbotones de su cuello. Y todavía viva, le abriré la barriga y le sacaré las tripas mientras tiño, de rojo caliente, mi cuerpo con satisfacción.

Tú pensarás que tal vez ella se dejó para protegerte y te sentirás culpable. No lo hagas, la culpabilidad es solo para los que han de morir. Tú has de sobrevivirla y hacerte fuerte para tener tus propios hijos y transmitirles el legado, y que todos podamos seguir girando en la rueda de la vida.

El ciervo tiene que correr más que el león para que no lo alcance y lo convierta en alimento. El león debe correr más que el ciervo para poder alcanzarlo y no morir de hambre. Por la mañana, cuando despunta el sol y te despiertas, tanto si crees que eres ciervo como león, ¡corre!, te dice tu madre ¿recuerdas?

Pues ahora soy yo el que te digo que corras cuando llegue el momento, porque si estás cerca, iré también a por ti. Corre, acelera, porque hoy voy a ser más veloz que tu madre.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Que es una Ligubia?

Que es una LIGUBIA?

Me he inventado un hermoso y sabroso transgénico, políticamente incorrecto, según para quien, pero sumamente tentador. Os presento a mi LIGUBIA, hibrido entre higo y alubia, ¿os lo imagináis? Me pregunte qué genes serian recesivos y cuales dominantes, cuál sería su fenotipo, si necesitaría mucha agua para sobrevivir o si sería mejor árbol que arbusto. Tenéis que verme en el laboratorio, activando y desactivando genes.
Preferiblemente mejor crear un arbusto mediano, el Ligubial, ya que el árbol de tipo higuera pierde productividad, debido a sus grandes raíces. Sera un arbusto con hojas de verde intenso, carnosas y con algo de pelusilla. Soportará el calor y la falta de agua, propiedad de la familia de los ficus a la que pertenecen las higueras. Nos ira bien que sea fuerte, porque hay que enfrentarse al destructivo calentamiento global. También será resistente a las enfermedades y a las plagas que normalmente sufre la judía, pero no el higo.
La podremos cultivar en l…

La singularidad del CE67

— Hola, buenas tardes — saluda.
      — Buenas tardes. ¿Qué número ocupaba?
      — Mostrador veintitrés.
      — Son trece wayermetios con cincuenta y cinco. Deme la tarjeta.  — le dice mientras le acerca el holograma que previamente ha tecleado en la impresora.
      — Un momento por favor, no la encuentro — contesta desencajado.
      — No está permitido ir sin tarjeta — dice molesto el cajero —. Encuéntrela rápido.
    Introduce sus torpes manos en todos los agujeros de su atuendo color blanco y negro, uno por uno. Vacíos, no hay tarjeta. Se extraña. La lleva siempre consigo como establecen las ordenanzas.
     — No la llevo encima --por fin se atreve a decir —. Mañana la traigo para que la pueda validar.
     — Es una falta grave. Tendré que avisar a seguridad.
     — ¡Venga ya!, me conoces — implora —. Vengo cada día a la misma hora.
     — No sé quién eres, no te conozco — le contesta impasible el cajero
     — Mírame a los ojos — suplica —. Te saludo antes y después de abastecerme.…

Un cuento sobre la Luna

Voy a contaros un cuento. Un cuento originario del sur de África perteneciente a la tradición del pueblo san, y que nos cuenta el origen de la Luna. Historia que he interpretado y os relato a mi manera.
Erase una vez una hermosa mujer que yacía muerta cerca de la orilla del río Cunene. Era de noche y la Luna acariciaba su infecundo cuerpo con su luz amarillenta protegiéndola de los carroñeros. La luna reflejaba la palidez vítrea de la mujer confiriendo a la escena un extraño significado.
Un anciano intensamente conmovido, pensó que había que preservar la belleza del momento. Y que en la otra orilla del río el cadáver estaría protegido por las rocas que estaban cubiertas por el resbaladizo musgo. Así que convocó a los animales del bosque y les preguntó quién de ellos quería encargarse de pasar al otro lado a la Luna y al cuerpo de la mujer, ya que él era demasiado viejo para hacerlo.   
La tortuga con la lentitud que la caracterizaba se ofreció a llevar a la primera. La colocó entre su pa…