Ir al contenido principal

Entradas

Midiendo el mundo

  Acurrucadas en el sillón amarillo contemplamos las letras en negrita en la pantalla del televisor : The end. Nos miramos sin atrevernos a pronunciar palabra.           Tía Amalia había propuesto ver la película “Midiendo el mundo”.  El argumento del filme estaba inspirado en la vida del naturalista y aventurero Alexander Von Humboldt y del matemático Carl Friedrich Gauss, interpretado este último por el actor Florian David Fitz qué me pareció muy guapo.            Amalia me explicó, que tras leer una biografía del naturalista se había enamorado de él. Así qué, ni siquiera me planteé llevarle la contraria al captar ese brillo especial en sus ojos verdes.            —Me pregunto cómo hemos podido llegar hasta el final —se decidió por fin mi tía —. ¡Pero qué mala! —dijo con cara de asco.       ...

Viaje al centro de la tierra

Cuando decretaron el confinamiento me encontraba en casa de la tía Amalia. Vive sola en el pueblo de los abuelos y la había ido a ver el fin de semana. La tía es una de las personas más interesantes que conozco, además la muerte de mamá nos había unido de forma especial, así que no me importó encerrarme con ella.          En nuestro dieciseisavo día de reclusión decidimos ver nuestra dieciseisava película. Le tocaba escoger a ella.           —Mira, Inés —dijo mientras observaba la pantalla del ordenador con interés —, en esta plataforma dan “Viaje al centro de la tierra”. Recuerdo que me gustó, está basada en una novela de Julio Verne ¿lo conoces?         —Si..., tía —protesté arrastrando las palabras—, se quién es Julio Verne.         —¿Y sabes que fue el primero en crear un relato en el que se mezcla...

De Leonardo da Vinci a Le Corbusier

Estas dos imágenes están íntimamente relacionadas. La de la derecha es del arquitecto y urbanista Le Corbusier (1887-1965) y pocos de nosotros teníamos conocimiento de ella, pero ¿Quién no conoce la de la izquierda? Esa figura humana, masculina, representada en dos posturas simultáneas. Una, con los brazos en cruz y las piernas juntas. La otra, con los brazos un poco más arriba y las piernas más separadas. La dibujó Leonardo da Vinci (1452-1519) en 1492 y la llamó Hombre de Vitrubio. Rendía así homenaje al arquitecto romano del siglo I a. de C. Marco Vitrubio Polión.          Marco Vitrubio había explicado que, si un hombre se colocaba tumbado boca arriba, con brazos y piernas estirados, y se le colocaba un compás en el ombligo, los dedos de las manos y de los pies tocarían la circunferencia descrita a partir de este centro. Además, el cuerpo también quedaría inscrito en una figura cuadrada que tuviera como lado la altura del hombre. El dibujo n...

Curiosidades sobre Leonardo que desconocía.

Leonardo estaba atrapado aún por ideas medievales alejadas de la ciencia para explicar ciertos fenómenos naturales. Si embargo, sí que fue pionero en otras que se adelantaron a su tiempo.           Como la dendrocronología . Eso es, el uso de los anillos de dentro de los troncos de los árboles para determinar su edad y las variaciones climáticas que van experimentando a lo largo de su existencia. En su famoso tratado de la pintura, Leonardo, confirma este descubrimiento: “Los círculos de los troncos cortados muestran el número de sus años y si han sido más húmedos o secos según sea su grosor mayor o menor”            La física y sus leyes son tenidas siempre en cuenta en sus ingeniosos mecanismos y aparatos, de hecho, resuelve con sus experimentos varios problemas al tener en cuenta estos principios y leyes. Reformulando y diseñando de nuevo los mecanismos defectuosos. Tiene en cuenta la a...

Injerto

Por el ventanal de la habitación entraba la luz atenuada del otoño. La cama estaba hecha y las sábanas limpias. Habían cambiado las flores del jarrón del escritorio. El aroma a jazmín me molestaba. Oí los pasos sobre la alfombra acercándose al otro lado de la puerta.  Mi estómago se encogió. Agucé el oído. Sabía que había tomado una buena decisión, sin embargo, estaba asustada. Vi a mi hijo a punto de llorar, pero es un chico valiente y se contuvo.          —Mamá, me da miedo esa señora —me dijo mientras apretaba con todas sus fuerzas mi mano sin dejar de mirar hacia la entrada.            —No lo tengas, Edward. No te darás cuenta y ya estará hecho.          Edward palideció un poco. Me miró como si estuviera ido. Será rápido y luego podrás salir a jugar con tus amigos, le dije. Lo abracé y le besé la cabeza. Su aroma me colmó de...