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Aprendiendo a narrar: ¿El primer capítulo de un thriller?

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Aprendiendo a narrar: Charles

El mes pasado lo vi en la calle, debía ser un miércoles porque es cuando visito a la abuela en la ciudad. Lo distinguí de lejos acompañado de una de sus hijas pequeñas, permanecían delante la tienda nueva de juguetes que abrieron en verano. Crucé la vía para verlo mejor y descubrí a un hombre atractivo a pesar de su edad, de cara redonda, enmarcada por grandes patillas canosas, bombín negro y traje de paño gris un poco arrugado. La niña le decía algo y se agachó para oírla mejor mientras acariciaba su cabecita. Entonces me percaté de que la pequeña lloraba. Le secó con ternura las lágrimas, se quitó el sombrero para entrar en el establecimiento y desaparecieron. La escena me dejó una deliciosa sensación de intimidad.
Nos han invitado a tomar el té en la casa grande y voy a conocerlo. Me tiemblan un poco las piernas, espero tener la oportunidad de hablar con él.
Hannah,una amiga de su hijo mayor,William, me contó que se pasa el día paseando por el enorme jardín familiar,recogiendo planta…

Aprendiendo a narrar: Mujeres " La extranjera"

Todavía llevaba la ropa de montar y olía a sudor. Subió con agilidad al carruaje que debía llevarla de incógnito. Dio las instrucciones al cochero y cerró las cortinas de terciopelo rojo. Los cuatro caballos arrancaron con rabia al son del látigo, empotrándola contra el respaldo del asiento.
Solo disponía de unas horas. La emoción que sentía la asustaba un poco. Iba a conocer ese mundo oculto de primera mano. Se decían tantas cosas sobre él… Allí dentro iba a estar sola. Levantó una esquina del estor para atisbar fuera sin que la vieran. Era la ciudad más bonita que había visto del país que tenía que acogerla.
El cochero atizaba a los animales para que se abrieran paso entre la muchedumbre. Gritaba a todo pulmón para que se apartaran, pero el rumor y el trasiego del mercado acallaban sus esfuerzos. Los transeúntes permanecían ciegos al peligro de las pezuñas equinas.
Puestos con extraños instrumentos de música emitían sonidos nunca oídos. Niños vestidos con harapos jugando detrás de lo…

#relatosDistancia ´s

Cuando hablamos de distancia, hablamos también de tiempo. El tiempo que hemos tardado en recorrer los seiscientos kilómetros entre Barcelona y Madrid o el tiempo que nos llevará llegar a viejos. Y cuando se habla de tiempo, se habla también de espacio.
El espacio por el que se ha movido todo nuestro universo conocido durante sus casi 14.000 millones de años de edad es muy , muy grande.
Nuestra Luna está a 384.000 kilómetros de distancia, unas 10 veces la circunferencia de la Tierra. Tardaríamos 21 años a bordo de un avión a 815 km/h o 100 días en una nave espacial en llegar hasta el Sol, si encontráramos antes la manera de no achicharrarnos.
Si hacemos la analogía de imaginarnos la Tierra como un grano de arena, entonces el Sol sería del tamaño de una naranja situada a 6 metros de distancia. Mientras que Júpiter, el mayor planeta de nuestro sistema solar, sería escasamente un guijarro situado a 25 metros. Neptuno y Plutón, serían un grano más grueso y otro más fino respectivamente a un…

Aprendiendo a narrar : El café

Puso en marcha los rituales diarios un poco antes de lo habitual; salió a la calle oliendo a desodorante, con la ropa interior limpia y repeinado. Ya había dejado de esperar que la vida lo sorprendiera con alguien especial, pero siempre decía que estar detrás de un mostrador le obligaba a cuidar su aspecto.
Miguel rozaba los cincuenta y no se había casado nunca. Un hombre al que la vida había convertido en un solitario al que le asustaban las mujeres.Un par de novias en su juventud que lo abandonaron, las juergas nocturnas con compañeros de trabajo que siempre terminaban en algún mugriento prostíbulo, y poco más, lo fueron moldeando introvertido y tristón.
Estaba llegando una hora antes a la ferretería y no quería abrir todavía. Se pasaba diez horas allí dentro, cada día, atendiendo a gente que no tenía nada que ver con él. Necesitaba un café. Entró en un bar alejado del trabajo. No quería que le reconociera algún cliente y tener que empezar el postureo antes de tiempo. Pidió el café y …

Aprendiendo a narrar: Reencuentro

Nada anunciaba el giro que tomaría mi vida esa mañana en la que corriendo subí al metro para llegar al trabajo lo más rápido posible. Fue cerrarse las puertas y verlo de pie apoyado en el asidero de metal. Era el único negro del vagón; lo reconocí al instante. El tiempo había cincelado sus huellas sin compasión, pero seguía siendo alto y elegante.
Afloraron sensaciones desordenadas que habían estado arrinconadas en la memoria; los niños; el río Níger; los mercados llenos de colores; el olor a humedad del trópico. Su misma actitud segura, recostado como ahora en la barra del vagón, en el enorme mango del patio mientras saborea despacio el dulce néctar del fruto amarillo. Luego las emociones invadieron mi mundo y la alegría me obligó a dirigirme directamente a donde estaba él.
-Hola, Salek... -le digo con timidez-. Cuánto tiempo...
-Hola, Elena. Qué alegría me da verte.
Reaccionó sorprendido y con una sonrisa sincera mientras acercaba su bello rostro para besar mi mejilla.
-Mucho tiempo, sí…

Cerraduras

No me gustan las cerraduras. Solo en su vertiente técnica o artística tienen encanto. Existen verdaderas obras de arte que sé valorar como parte de la creatividad y evolución humana, pero nada más.

Miles de cerrojos que han atrancado durante siglos incontables baúles, cofres, urnas, cajas, puertas, verjas o vallas, que sin duda se requirió sellar.
Es menester esconder a los ojos de los demás lo propio, lo privado, lo hermoso, lo vergonzoso, lo enfermo o lo oscuro. El baúl con los recuerdos de la abuela, el cofre del tesoro, la urna con las cenizas del ser querido, la caja de seguridad del corrupto, la puerta del pederasta, las vallas de los inmigrantes o las rejas de la prisión...

Lo que me inquieta del asunto está en el poder que te da la llave, la clave de acceso o la combinación que te permite abrir o cerrar. Dependiendo del lado en que me encuentre, mi percepción y utilización del cerrojo puede ser totalmente distinta, pero aun así me perturba.
Si son los otros lo que tienen la llav…